Dios instruye a los hombres a ser bondadosos con sus esposas y a tratarlas de la mejor manera:

“…Tratad bien a vuestras mujeres en la convivencia…” (Corán 4:19)

El Mensajero de Dios dijo: “El creyente mas perfecto es el del mejor carácter. Los mejores son los que tratan mejor a sus mujeres”.1  El Profeta de la Misericordia nos informa que el trato de un esposo con su esposa refleja el buen carácter de un musulmán, que a su vez es refleja la fe de la persona. ¿Cómo puede un hombre ser bueno con su esposa? Debe sonreírle, no lastimarla emocionalmente, alejarla de todo lo que pueda lastimarla, tratarla gentilmente y ser paciente con ella.

Ser bondadoso incluye una buena comunicación. El esposo debe estar dispuesto a abrirse y escuchar a su esposa. Muchas veces el esposo quiere ventilar sus frustraciones (sobre el trabajo por ejemplo). Pero no debe olvidar preguntarle a su esposa que le molesta a ella (como cuando los hijos no hacen los deberes escolares). El esposo no debe hablar de asuntos importantes cuando él o ella están enojados, cansados o hambrientos. La comunicación, compromiso, y consideración son el fundamento del matrimonio.

Ser bondadoso significa también impulsar a su esposa. La admiración mas importante llega de un corazón sincero que sabe realmente lo que importa – lo que la esposa realmente valora. Por lo tanto, el esposo debe preguntarse acerca de sus inseguridades y descubrir sus virtudes. Seguramente la esposa apreciará esto. Cuantos más cumplidos le haga, mas la esposa lo admirará, mas crecerá este sano hábito. Un ejemplo de palabras bondadosas puede ser: ¡Me gusta la manera en que piensas!’, ‘Te ves hermosa vestida de esa manera’ y ‘Amo escuchar tu voz en el teléfono’.

Los seres humanos son imperfectos. El Mensajero de Dios dijo: ‘Un hombre creyente no debe odia a una mujer creyente. Si no le cae bien algo de su carácter, seguramente le gustarán otros rasgos de ella.”2  Un hombre no debe odiar a su esposa porque si no le gusta algo de ella, encontrará algo que si le guste. Una manera de ser consciente de lo que le gusta de su esposa es hacer una lista de media docena de cosas que aprecia de ella. Los expertos en asesoría matrimonial recomiendan ser lo mas específicos posibles y enfocarse en los rasgos del carácter, así como lo recomendó el Profeta del Islam, no sólo lo que hace por el marido. Por ejemplo, un esposo puede apreciar la manera en que arregla su ropa, pero el rasgo escondido detrás de eso es que es atenta. El esposo puede considerar admirable rasgos como ser apasionada, generosa, bondadosa, devota, creativa, elegante, honesta, inteligente, estudiada, energética, gentil, optimista, cometida, fiel, confidente, alegre y otros. El esposo debe tomarse un tiempo para construir esta lista, y reverla en momentos conflictivos cuando es más probable que sienta rechazo por su esposa. Lo ayudará a ser más consciente de sus buenos atributos y será mas probable que le haga cumplidos. 

Un compañero preguntó al Profeta de Dios cuál es el derecho de una esposa sobre su esposo, y él dijo: “alimentarla de lo que tú comes y vestirla de (la calidad) que tú vistes y no pegarle. No calumniarla y no permanecer separado de ella, excepto dentro de la misma.”3

Los conflictos en el matrimonio son prácticamente inevitables y conllevan al enojo. Aunque el enojo es una de las emociones más difíciles de manejar, el primer paso para el control puede ser aprender a perdonar a aquellos que nos lastiman. En el caso de conflictos, el esposo no debe dejar de hablar con su esposa ni herirla emocionalmente, pero si puede dejar de dormir en la misma cama para intentar mejorar la situación. Bajo ninguna circunstancia, incluso cuando esté enojado o se sienta de alguna manera justificado, un esposo puede calumniar a su esposa utilizando palabras hirientes o causarle alguna injuria.

_________________________________

Notas al pie:

1- Al-Tirmidhi

2- Sahih Muslim.

3- Abu Dawud

---------------------------------------------------------------------------------------------------------- 

El Corán afirma:
“Y entre Sus signos está haber creado cónyugues de entre vosotros para que encontréis sosiego, y dispuso entre vosotros amor y misericordia.  Por cierto que en ello hay signos para quienes reflexionan” (Corán 30:21)
¡El matrimonio es por lo tanto no sólo una necesidad física o emocional, sino de hecho, un signo de Dios! Es la relación de mutuos derechos y obligaciones basados en la orientación divina.  Dios creó al hombre y a la mujer con naturalezas complementarias y, en el Corán, Él diseñó un sistema de leyes para sostener armoniosamente la interacción entre los sexos.

“…Ellas son vuestra vestimenta, y vosotros su vestimenta ….” (Corán 2:187)
La ropa provee protección física y cubre la belleza y faltas del cuerpo.  Del mismo modo es visto el cónyuge.  Cada uno protege al otro y esconde las faltas y complementa las características del otro cónyuge.  Para abrigar el amor y la seguridad que proviene del matrimonio, las esposas musulmanas tienen varios derechos.  El primero de los derechos de las esposas es recibir el mahr, un regalo del esposo, que forma parte del contrato matrimonial y es requerido para la legalidad del matrimonio.
El Segundo derecho de la esposa es la manutención.  A pesar de las riquezas que ella tenga el esposo está obligado a proveerle comida, asilo y abrigo. No es obligado, sin embargo, a gastar mas allá de sus capacidades y su esposa no tiene derecho a demandar cosas no razonables.  El Corán establece:
“Que el pudiente mantenga [a su hijo, y a su ex mujer mientras lo amamante] según sus medios, y aquel cuyo sustento sea limitado que lo haga acorde a lo que Alá le haya proveído.  Alá no exige a nadie por encima de sus posibilidades.  Y ciertamente luego de toda dificultad Alá os enviará un alivio.” (Corán 65:7)
Dios nos dice que los hombres son los guardianes de las mujeres y tienen como responsabilidad el liderazgo de la familia.  Su responsabilidad de obedecer a Dios se extiende a la orientación de su familia para obedecer a Dios en todo momento.
Los derechos de la esposa también se extienden más allá de las necesidades materiales.  Ella tiene derecho al buen trato.  El Profeta dijo:
“Los creyentes más perfectos son los que tienen la mejor conducta.  Y los mejores son los que mejor tratan a sus esposas”.
Dios nos dice que Él creó compañeros y colocó amor, misericordia y serenidad entre ellos.
Los hombres y las mujeres tienen una necesidad de compañía y necesidad sexual, y el matrimonio es diseñado para satisfacer esas necesidades.  Ya que si un esposo le niega la satisfacción al otro, existe la tentación de buscarla en otro lado.


 

Con los derechos vienen las responsabilidades.  Por lo tanto, las esposas tienen ciertas obligaciones para con sus esposos.  El Corán establece:
“…Las mujeres piadosas son obedientes a Alá y cuidan en ausencia de ellos [su honor y sus bienes] como ha ordenado Alá…”(Quran 4:34)
La esposa debe mantener los secretos del esposo y proteger su privacidad matrimonial.  Los problemas de falta de intimidad que pudieran deshonrarlo, no deben ser compartidos por su esposa, así como se espera que él la honre a ella.
La esposa debe cuidar también la propiedad del esposo.  Debe cuidar su hogar y sus posesiones, lo mejor que pueda, del robo y el daño.  Debe ocuparse de los asuntos del hogar sabiamente para prevenir la perdida o despilfarro.  No debe permitir ingresar al hogar a nadie a quien su marido desapruebe, ni tampoco incurrir en gastos que él no apruebe de su dinero.
La mujer musulmana debe cooperar y coordinar con su esposo.  No puede haber, sin embargo, cooperación con un hombre que desobedezca a Dios.  Ella no debe satisfacer sus pedidos si él quiere que ella haga algo ilegal.  El esposo tampoco debe aprovecharse de su esposa, sino ser considerado con sus necesidades y su felicidad.

Conclusión

El Corán establece:
“Un verdadero creyente o a una verdadera creyente no deben, cuando Alá y Su Mensajero hayan dictaminado un asunto, actuar en forma contraria; y sabed que quien desobedezca a Alá y a Su Mensajero se habrá desviado evidentemente.” (Quran 33:36)

A las mujeres musulmanas se les ha otorgado roles, deberes y derechos 1400 años atrás que la mayoría de las mujeres aún hoy no disfrutan, incluso en Occidente.  Vienen de Dios y son designados para mantener el balance en la sociedad; lo que parecería injusto o faltante en un lugar se compensa o se explica en otro.

 

El Islam es un modo de vida completo.

 



IR A: